¿Por qué tengo cándida?



¿Por qué tengo cándida?

Si te has preguntado “¿por qué tengo cándida?” “¿por qué me pasa esto a mi?”, no eres la única, no estás sola. 

La candidiasis es una de las molestias más comunes en mujeres, y aunque suele causar vergüenza o incomodidad, entender sus causas es el primer paso para sanarla de raíz.

Primero: todas las personas tienen cándida (y no es un problema)

La Candida albicans es un hongo que vive naturalmente en nuestro cuerpo: intestino, piel y zona íntima, forma parte del ecosistema de microorganismos que nos protegen.

El problema aparece cuando ocurre un desequilibrio en esa microbiota y la cándida empieza a multiplicarse más de lo normal, generando síntomas como picazón, ardor, flujo espeso, mal olor o infecciones recurrentes.

Entonces… ¿qué hace que la cándida se sobre crezca? Aquí te explico los factores más comunes que afectan la flora vaginal e intestinal:

1. Uso de anticonceptivos hormonales y medicamentos que alteran la flora

Los anticonceptivos hormonales pueden modificar la respuesta inmune, el pH vaginal y el equilibrio de bacterias buenas como los lactobacillus.Además, el uso frecuente de medicamentos especialmente antibióticos, corticoides y antifúngicos automedicados puede destruir bacterias beneficiosas, dejando a la cándida con vía libre para multiplicarse.

2. Exceso de aseo en la zona íntima

La microbiota vaginal es muy frágil, todas esas rutinas que parecen “higiénicas” pueden, en realidad, generar más desequilibrio:

  • Duchas vaginales
  • Óvulos automedicados
  • Tampones 
  •  Protectores diarios
  • Toallas higiénicas convencionales
  • Jabones íntimos perfumados o antibacteriales

Estos productos alteran el pH, reducen la flora protectora y crean un ambiente donde la cándida puede crecer más rápido.

3. Niveles altos de estrés

El estrés no es solo “estar muy ocupada” o estar muy ansiosa.

Para el cuerpo femenino, estrés es cualquier cosa que le exija más de lo que puede manejar, y eso incluye hábitos y situaciones que muchas veces normalizamos.

El estrés crónico eleva el cortisol, debilita la respuesta inmunológica y altera el equilibrio de la microbiota intestinal y vaginal.

Cuando tu sistema inmune baja o tu pH cambia, la cándida encuentra el escenario perfecto para expandirse.

¿Qué cosas estresan realmente el cuerpo (aunque no lo parezcan)?

• Dormir mal o dormir poco

El sueño es cuando tu cuerpo regula hormonas, repara tejidos y equilibra la microbiota, entonces si duermes 4–6 horas, te despiertas en la noche o tienes insomnio, tu cortisol se mantiene elevado y esto afecta directamente la flora vaginal.

• Hacer ejercicio intenso todos los días sin respetar tu ciclo

Entrenar fuerte durante todo el mes, especialmente en fase lútea o menstrual, genera inflamación, fatiga adrenal y estrés metabólico, por lo tanto el cuerpo interpreta ese exceso de ejercicio como una amenaza, lo que baja las defensas y altera la microbiota.

• Alimentarte mal o saltarte comidas sin escuchar tu cuerpo

Una dieta alta en azúcar, procesados o muy baja en nutrientes es un tipo de estrés.También puede ser cuando pasas muchas horas sin comer cuando tu cuerpo no está preparado, generando picos de cortisol que afectan tu digestión y tu flora.

• Estrés emocional y mental

Preocupaciones, carga laboral, responsabilidades familiares, discusiones, presión por cumplir expectativas…

Emociones no procesadas desde el pasado, heridas de niño interior, abuso sexual, situaciones traumaticas no procesadas, duelos.Todo esto eleva el cortisol y afecta la comunicación intestino–cerebro, facilitando el sobrecrecimiento de cándida.

• Sobrecarga de tareas o falta de descanso real

Vivir en modo automático, sin pausas, sin desconexión, sin espacios para ti, es otra forma de estrés silencioso pero muy común en mujeres.

• Inflamación interna y toxinas ambientales

El cuerpo también se estresa cuando está sobrecargado por:

  • microbiota alterada
  • exposición a químicos
  • problemas digestivos
  • consumo frecuente de alcohol
  • desbalances hormonales
  • uso de medicamentos

Todo esto exige más al sistema inmune y favorece que la cándida se multiplique.

• Relaciones, entornos o emociones que drenan

La salud emocional también impacta el intestino y la vagina: Situaciones de conflicto, tristeza no procesada o sentirte sola generan estrés fisiológico real.

Cualquier cosa que saque a tu cuerpo de equilibrio es estrés, no solo las obligaciones. Y cuando el cuerpo está estresado, la cándida aprovecha.

4. Desequilibrios hormonales

Cambios durante el ciclo menstrual, síndrome premenstrual intenso, SOP, tiroides alterada o postparto pueden modificar el pH, los niveles de glucosa y la flora vaginal.

Las hormonas influyen directamente en la capacidad del cuerpo para controlar el crecimiento de la cándida.

5. Alimentación alta en azúcares y ultraprocesados

Una dieta rica en harinas refinadas, dulces, snacks y bebidas azucaradas alimenta el hongo y afecta el equilibrio intestinal.Cuando hay disbiosis intestinal, casi siempre hay impacto en la flora vaginal.

6. Disbiosis intestinal

El intestino y la vagina están conectados.Cuando la microbiota intestinal está desequilibrada (por estrés, mala alimentación, medicamentos, alcohol, parásitos, etc.), ese desbalance se refleja en la zona íntima.

Una flora intestinal debilitada = menos defensa natural contra el sobrecrecimiento de cándida.

No te preocupes: no estás sola y esto tiene solución

Miles de mujeres viven esto en silencio, quiero que sepas que NO es tu culpa, no estás exagerando y no estás sola.La candidiasis recurrente sí se puede sanar cuando entiendes sus causas y trabajas en ellas de forma integral.

Si necesitas una guía clara, personalizada y sin miedo, yo te acompaño en tu proceso para recuperar tu equilibrio hormonal, intestinal y vaginal.

Con amor, Daniela Correa – Health Coach experta en candidiasis


Comunicate ahora